A unos 100 metros de finalizar la
Avenida 9 en Barrio Escalante, el sentido del olfato empieza a despertar y dirige
todos los sentidos hacia El Porco. Este restaurante se especializa en carnes
ahumadas, y es así como los alrededores de este sitio, se impregnan del olor
indiscutible y único de las maderas, que lentamente ahúman los diferentes
cortes de carne de este restorán.
La decoración de este lugar es bellísima,
la iluminación y distribución del espacio genera una sensación de comodidad única,
que cautiva al comensal desde la entrada. El ambiente se combina con un
servicio impecable, y la dinámica del lugar garantiza una estadía de alta
calidad.
Para iniciar está reseña gastronómica,
la mirada se posiciona en la barra de El Porco. Botellas de vino, licores, cervezas
tradicionales y artesanales y frutas deshidratadas están a la orden de los
visitantes. Del menú de cocteles, dos bebidas acompañaron los platillos de la
noche: un tradicional Mojito Cubano y un Lemon Blues. El primero de ellos como
si hubiera sido fabricado en la misma Habana, balanceado perfectamente entre la
cantidad de licor y la frescura de la Hierba Buena. El segundo de ellos es una mezcla
de limonada, fresas e Hpnotiq, conjugándose en un coctel original, refrescante
y muy suave, ideal para cerrar una velada culinaria.
Después de las bebidas, comienza la
tarea complicada de la visita: seleccionar dentro de todos los platillos una
entrada y plato principal; pizzas, pastas, carnes ahumadas, hamburguesas,
invaden el menú y todos ellos a disposición de los amantes del buen comer.
La cena inicia con un Carpaccio de
Salmón, un platillo liviano pero cargado de sabor. Abundantes lonjas de Salmon
fresco, acompañado de Aceite de Oliva, Cebolla Morada y Alcaparras, con una porción
de Arúgula. El detalle de esta entrada es el acompañamiento, varios pequeños
panes recién hechos, en masa tipo Focaccia, en forma de puerco, un lujo de
presentación, que se lleva la ovación de pie.
Acto seguido, un platillo fuera
de menú, pero preparado para la visita de la noche, el cual podría llamarse
perfectamente un surtido de El Porco, conformado por las estrellas de este
lugar y que resume la razón de ser este espectacular restaurante. El chef pone
en este acto fuera de programación Chopped Pork, Brisket Taco, Costilla San
Luis y Brisket. El orden no altera el prodcuto, el sabor de cada uno de ellos es mágico,
excepcional y brillante. El poder de las maderas en el proceso de ahumado,
requiere de poca sazón adicional para entregarle a estos cortes de res y cerdo,
sabor, olor y textura únicos.
El Chopped Pork se se
deshilacha sin esfuerzo alguno, los ingredientes frescos del taco se fusionan
con el Brisket, luego del largo proceso de ahumado. La costilla San Luis se
separa del hueso fácilmente y el Brisket, platillo por excelencia de El Porco, convierte
el paladar en un mar sensaciones. A estos cortes lo acompañan tres salsas:
Teriyaki, Barbacoa y Mostaza-Piña, cuyos deliciosos sabores son fuera de lo tradicional y
comercial.
Después de este manjar, y para
eliminar la sensación de antojo, del menú llega a la mesa un acompañamiento de
lujo: Puré de Papa con Ajo y Parmesano. La presentación de este plato es una
antesala del sabor, mezcla y composición de este complemento culinario.
Diríjase casi al final de la
Avenida 9 en Barrio Escalante, deje que su olfato lo guíe y prepare su sentido
del gusto, para deleitarse con todas y cada una de las creaciones gastronómicas
que El Porco tiene para su deleite y placer.

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