jueves, 19 de enero de 2017

Apotecario


Apotecario, una especie de médico que utilizaba hierbas y alimentos para curar a las personas que padecían alguna dolencia. Esta vez la visita a Apotecario no fue para curar alguna enfermedad, sino para disfrutar de las delicias que preparan aquí, a base de productos orgánicos y producidos por puño y mano de emprendedores costarricenses.



De entrada, se puede notar la calidad de la decoración de este lugar, empezando por el espacio e iluminación, hasta los diferentes ambientes donde se pueden degustar las creaciones culinarias de este restaurante. Una vez en la mesa, te presentan un variado menú, del cual puedo destacar la gran variedad de bebidas artesanales que ofrecen, y que no solo son exquisitas, sino que muy buenas para la salud, inclusive algunas de ellas con probióticos.

La decisión estaba hecha, las bebidas seleccionadas: Una sangría de la casa y una Limonada de Lavanda con Kambucha de Wild Brews. Ustedes me dirán, ¿y eso último con qué se come? Esta Wild Brews impacta con un sabor muy sutil a lavanda, combinado con el aroma indiscutible a limón, lo acompaña el proceso de fermentación que le de esa connotación de gaseosa 100% nacional, y que además aporta nutrientes para la digestión. Por otro lado, la sangría trae consigo una variación gaseosa que ofrece una sensación refrescante y muy bien balanceada para el paladar, sin cargas exageradas de azúcar y con la cantidad suficiente de frutilla; esta sangría es una de las mejores que he probado. 


Varias miradas al menú determinaron los platos fuertes de la noche: Sopa de Lentejas y Sándwich de Pollo Búfalo. (Comercial: raro es encontrar un restaurante que sirve una Sopa de Lentejas como la que voy a describir). Esta sopa, ¡es La Sopa! Acompañada de unas tostadas de pan en su punto, este platillo, que me atrevería a decir que sacan cualquier gripe o resfrío, combina los sabores de una sopa casera con zanahoria, papa, yuca y camote, junto a la preparación de unas exquisitas lentejas, con un agregado de pollo en trocitos. Un plato muy tradicional en nuestra cocina costarricense, resalta por sus ingredientes, sencillez, calidad y un picantito muy leve que le da protagonismo a este plato.


El Sándwich de Pollo Búfalo no se le queda atrás. Con un acompañamiento de camotes fritos en gajos (totalmente recomendados por su textura y sabor), este emparedado creado con pan baguette, pollo en salsa búfalo, salsa ranch, lechugas mixtas, pepino y tomillo, sorprende por su inigualable sabor. Y, ¿por qué inigualable? Pues bien, la salsa ranch y búfalo son hechas en casa, no hay forma de igualar la cremosidad de la salsa Ranch y el picante casero del baño de Pollo Búfalo.


En esta ocasión, era muy difícil dejar de pasar lo que la esquina inferior derecha del menú me ofrecía: un quequito de banano, acompañado de helado con salsa de moras. El cierre perfecto para la visita a Apotecario.

 
Déjese venir al inicio de lo que ofrece el barrio gastronómico más famoso de San José, Escalante, y le aseguro que en Apotecario pasará un rato muy agradable, rodeado de un ambiente excepcional y preparaciones que lo dejaran con ganas de regresar.

 

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